Bueno, os detallamos que hicimos el dia 28/04:
En un soleado dia hemos dejado el hotel de Shin-Osaka y tras descargar las maletas en la estacion, hemos pillado el Shinkansen a Hiroshima. Sabiendo que teniamos hora y media de viaje he sacado el libro que traia para empezar a leerlo y me ha sucedido algo de lo mas curioso.
A los que ya conoceis a Paul Auster (Cristian tu si, mama tu tambien), sabeis que siempre trata en sus relatos las casualidades, de las curiosidades del azar. Pues he empezado a leer “Leviatan” de Paul Auster y cuando estabamos a punto de llegar a Hiroshima leo en la pagina 35 : “...era el ninyo de la bomba. Nacio el 6 de agosto de 1945 cuando cayo la bomba sobre Hiroshima”. Puede pareceros una chorrada, pero no deja de ser curioso que me hablen de Hiroshima y de la bomba atomica justo cuando llego a esa ciudad en la que seguro sera la unica vez que este en mi vida. Tambien podria haberme traido otro libro o ir ya por la pagina 100 y haberlo pasado de largo, pero no, casualidades del azar.
Sigue la Miri:Primero nos hemos dirigido al Castillo de Hiroshima que, claro esta, despues de la tragedia fue reconstruido. He aqui una foto:

Hemos caminado bajo el sol hacia los diferentes monumentos por la paz que se encuentran hacia el oeste de la estacion. Cabe indicar que a simple vista, Hiroshima es una ciudad muy semejante a Barcelona, no del todo porque las calles estan impolutas. Bueno, aunque siempre hay gente que se pasa las prohibiciones...

Hemos llegado a la Cupula de la Bomba Atomica lo que en su dia fue el Salon de promocion industrial. Aunque la bomba exploto a unos 600 metros del suelo, lo hizo casi justo encima de esta cupula que fue uno de los pocos edificios que su estructura aguanto el impacto. Es dificil no emocionarse al ver la cupula destrozada y el suelo lleno de ruinas que se han mantenido tal cual desde el impacto del 6 de agosto a las 8:15 horas cuando los cabrones de los americanos la soltaron desde el Enola Gay.

Otra sobrecogedora imagen de la cupula. No es el edificio en si sino lo que simboliza, la miseria de la raza humana que no sabe vivir sin destruirse.

En la isleta que forman los rios Otogawa y Motoyasugawa han levantado el Parque Conmemorativo de la Paz. “La llama de la paz” que solo se apagara cuando se haya destruido la ultima arma nuclear.
Aqui la Miri junto al cenotafio que contiene todos los nombres de todas las victimas conocidas de la bomba. Si os fijais de fondo se ve la cupula ya que estan alineados.

Justo al lado entramos al Museo Conmemorativo de la Paz que cuesta unos simbolicos 50 yenes. En el abogan por la paz y te explican todo el proceso que llevo a los americanos a lanzar la bomba y las consecuencias (no solo los que muerieron tras el impacto sino tambien los que sufrieron por la radiacion). Un par de fotos de las maquetas de Hiroshima antes y despues del impacto:


Y por ultimo visitamos el Monumento Conmemorativo de la Paz de los ninyos.

Esta inspirado en Sadako, una ninya japonesa victima de la leucemia a raiz de la radiacion por la bomba. Enfermo a los 10 anyos y se propuso hacer 1000 grullas (origamis) de papel para que su deseo se cumpliera. Estaba convencida de que si podia conseguir ese objetivo se recuperaria. Murio antes de conseguirlo pero sus companyeros de clase las acabaron por ellas. Al lado del monumento hay miles de cadenas de grullas de papel enviadas desde de todo Japon.

Pillamos de nuevo el tren hacia Tanabe, al sur de Wakayama, donde vive Kyoko que nos va a recoger a la estacion. Sus padres nos reciben en su casa. Tras descalzarnos y prestarnos unas zapatillas, nos las quitamos para entrar en el comedor con tatamis y sentarnos en el suelo con las piernas calientes gracias a los faldones colocados alrededor de la mesa. Su madre nos sirve udon con tofu y sashimi (pescado crudo que se ha de mojar en la salsa de soja). Lo comemos con hambre despues de un dia de mucho viaje. Ellos nos miran mientras comemos porque ellos ya han cenado. El padre de Kyoko nos pregunta porque no hacemos ruido al comer los fideos (aqui no es de mala educacion, todo lo contrario). Le prometemos que lo intentamos aunque no nos sale.
Hablamos un rato despues de la cena de lo que llevamos visto en Japon, muchos sitios que incluso los padres de Kyoko no han estado y les gustaria. Todo esto mientras la madre de Kyoko sigue ofreciendonos mas de comer. « Ohishi kata » le respondemos queriendo decir que todo estaba muy bueno. Cuando subimos a la habitacion tenemos los futones preparados y no tardamos en caer sobados.

Hoy quiza no han sido tan divertidos los comentarios como otros dias. Hoy era un dia para la reflexion.

1 comentario:
Curioso que los únicos que han lanzado un ataque nuclear sobre población civil sean los que se han autonombrado árbitros del paronama mundial para decidir quien cuenta o no con esa energía :(
"Nota reflexiva"
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